domingo, 29 de septiembre de 2013

Universidad 3.0 en el mundo de la empresa 3.0 - Hang Out con @millanetic

Ehttp://www.myklogica.es/2013/09/hangout-con-millanetic-universidad-3-0-en-el-mundo-de-la-empresa-3-0/l próximo martes 8 de octubre de 2013 se va a realizar un hangout público en directo sobre Universidad 3.0, dentro de las actividades semanales de debate con expertos sobre Empresa 3.0 que promueven José Manuel Goig (@jmgoig) y Mercedes Hortelano (@MyKLogica) donde hablaremos y debatiremos sobre los retos de la Universidad actual para evolucionar acorde a las necesidades de la sociedad y la empresa.

El evento está organizado a través de Hang Out de #Google Plus, explicado y fundamentado en el post "Hangout con @Millanetic: Universidad 3.0 en el mundo de la empresa 3.0 | Crónicas de MyKLogica"


Bueno, el tema sería la necesaria evolución y deconstrucción de la universidad desde sus cimientos para adaptarse a las necesidades que ya ayer tenían las empresas, a la hora de formar y crear profesionales proactivos, dinámicos y realmente capacitados para desempeñar las funciones para las que se les requieren como profesionales.

Actualmente la universidad está en una profunda remodelación con el plan Bolonia y la formación por competencias, pero esta evolución se plasma más sobre el papel que en la realidad. La situación es que muchas de las titulaciones y docentes en las universidades sólo han hecho una pequeña adaptación de horas, contenidos y alguna actividad de innovación docente para iniciar los nuevos grados.
En definitiva las infraestructuras siguen teniendo grandes carencias en cuanto a la adaptación que deberían haber iniciado para poder fomentar que los estudiantes se desenvuelvan en entornos realmente colaborativos y que fomenten la construcción de conocimiento de un modo autónomo en colaboración con sus compañeros, e incluso con otros estudiantes de otras universidades.

No se fomentan las relaciones intertitulaciones para buscar sinergias ya desde la propia universidad y la docencia directiva aun prima sobre las nuevas estrategias más innovadoras y más adaptadas.

El modelo actual no es más que una mera modificación de la carcasa exterior del entramado universitario sin haber profundizado en sus bases, su funcionamiento interno y el motor que debería mover la capacitación de los futuros profesionales.

La desconexión entre empresas y universidades es todavía patente y se circunscribe casi exclusivamente al alojamiento de prácticas y la colaboración en ciertos proyectos de investigación. No todo es malo, pero queda mucho por hacer, aunque tras la evolución hacia Bolonia muchos crean que está ya mucho hecho y conseguido.

Los estudiantes en nuestras universidades deberían ya estar trabajando desde el ecuador de sus estudios, remunerados e incluidos ya en las empresas que podrían ser sus futuros destinos o los modelos sobre los que emprender de un modo autónomo.

En las universidades prima la contabilidad de créditos y se mide por el mismo rasero a todas las titulaciones o profesiones en cuanto a cuántas horas de formación se deben realizar. Esto, por ejemplo, provoca que en muchas carreras falte formación y capacitación y en otras sobre ostensiblemente. ¿Por qué se tiene que realizar una carrera de 4 años completos para ocupar un puesto de trabajo o realizar unas tareas profesionales que en 2 años podrían aprenderse?
Una formación más centrada en el objetivo final que tenga el estudiante y las necesidades reales que tenga el tejido empresarial y emprendedor de nuestra sociedad.

El ejemplo lo tenemos en las proyecciones que hablan de que en menos de 10 años, el top 10 de la clasificación Forbes estará copado por profesiones que no existían hace 5-10 años.
¿Cómo va a ser capaz la universidad de adaptarse para producir profesionales para estas labores con el modelo actual basado en la revolución industrial?

Es inviable que la mayoría de profesores de las universidades sólo se dediquen en exclusiva y a jornada completa a la universidad, con remuneraciones, complementos y estímulos económicos basados en su actividad meramente investigadora y de publicaciones científicas.
Es imposible que esa mayoría de profesores pueda formar a futuros profesionales para empresas que han evolucionado al margen del estancamiento de estos profesores que no tienen contacto real con la empresa ni la realidad social en sí.

Otra oportunidad es la posibilidad de que las universidades se convirtieran en verdaderas empresas ya en sí mismas.
Hay infinidad de servicios que empresas externas a la universidad ofrecen a la comunidad universitaria en la que no participan los propios estudiantes ni las titulaciones que se alojan en las universidades. No debería ser una locura pensar que todos los servicios que satisfacen las necesidades de de la comunidad universitaria y de la propia universidad fueran gestionados por los propios estudiantes y los profesores. Todas las universidades forman profesionales futuros que podrían trabajar en esas empresas. Se podría hacer que directamente esas empresas estuvieran compuestas por los propios estudiantes, trabajando y dando servicio. Los propios profesores serían tutores de dichas empresas y las evaluaciones de sus progresos en la universidad serían los propios resultados de dichas empresas. A parte, muchos estudiantes deben trabajar para estudiar en tareas sin necesidad de un título universitario. En vez de trabajar fuera podrían hacerlo dentro.

Por último, las propias empresas deberían participar en la decisión del qué, cómo y por qué se capacita en uno u otro sentido, para que la propia universidad fuera capaz de evolucionar a la par que las empresas y la sociedad.